Tras crear Altum Lab en 2018, Madelaine Valderrama e Ismael Valenzuela crearon Boss, una plataforma que, a través de modelos matemáticos, optimizaba la mezcla de productos no homogéneos como la harina de pescado. Hoy, tres años después, la startup desarrolló una nueva y mejorada versión llamada Bruna, la cual contempla información no solo de las materias primas en una mezcla, sino también, considera ciertas condiciones de la planta productiva lo que le permite ser un modelo replicable en otros sectores.

 

“A medida que nos fuimos acercando a los clientes, nos dimos cuenta que no solo tenían el problema de la mezcla, sino también surgían otros problemas, por lo que nos ampliamos y pasamos de tener Boss, que mezclaba harina de pescado, a Bruna, que mezcla escenarios productivos”, explica Madelaine Valderrama, cofundadora y CEO de Altum Lab.

El funcionamiento está compuesto por cuatro capas distintas. La primera está relacionada con Machine Learning, una Inteligencia Artificial (IA) que aprende del proceso productivo a través de los datos que consigue de distintas fuentes de información que tiene el cliente, por ejemplo, sensores. Una vez que ha comenzado a aprender es capaz de predecir comportamientos productivos.

Tras la captura de datos, en la segunda capa, la plataforma mapea el proceso productivo de la planta o faena para determinar ajustes necesarios para optimizar la producción, por ejemplo, de qué manera operar, qué máquinas usar y con qué velocidad y capacidad, entre otras variables.

En la tercera capa, llamada heurística, un conjunto de algoritmos relacionados busca caminos eficientes para resolver problemas del tipo NP Hard, es decir, aquellos que no pueden ser resueltos en un tiempo definido. En esta etapa, la heurística aprende una solución o “camino corto” para resolver un problema y recordarlo cuando se presenten dificultades similares.

Por último, en la cuarta capa se regresa a la IA y se le enseña a la heurística cómo acercarse más rápido, ya sea en tiempo o de costeo de cómputo, al resultado óptimo.

 

Proyecciones

Respecto de las ventas, proyecta cerrar el año con US$ 650 mil, principalmente por la incorporación del exejecutivo de ProChile, Francisco Paredes, como director de Estrategia y Negocios. “Viene ProChile con muy buenos contactos y viene con el pie en el acelerador, esperamos cerrar un muy buen año”, comenta Valderrama. 

 

En el área industrial, existe un gran interés por incorporar Inteligencia Artificial, sin embargo, muchas de las empresas no tienen claro dónde encaja específicamente, debido a que es una herramienta que puede aplicarse a varias etapas productivas, pero que considerando que es una tecnología que requiere de información, muchas veces no está disponible debido a que los procesos no están digitalizados o conectados a bases de datos.

 

La plataforma Bruna, ya trabaja con empresas de distintos sectores como minería, alimentos, celulosa, acuicultura, aceites, harina de pescado. Entre sus clientes se cuentan CAP, CMPC papeles Cordillera, Viña Concha y Toro, y próximamente comenzarán a trabajar con farmacéuticas.

 

Altum Lab en 2019 tenía planes de llegar a China y Estados Unidos, pero se dieron cuenta que las compañías que más se acercaban a su propuesta de valor están en Latinoamérica, en donde ya trabajan con el grupo Romero en Perú.

Respecto de las ventas, proyecta cerrar el año con US$ 650 mil, principalmente por la incorporación del exejecutivo de ProChile, Francisco Paredes, como director de Estrategia y Negocios. “Viene de ProChile con muy buenos contactos y viene con el pie en el acelerador, esperamos cerrar un muy buen año”, comenta Valderrama.

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